Ante una hoja de papel en blanco
quedo como mirando a cielo abierto,
apenas sé expresarme con acierto
ni seguir adelante si me atranco.
Sigo empeñado en un soneto incierto;
soy corredor de fondo cojo y manco
que ahora se encuentra al borde de un barranco.
Decidme, ¿cómo salgo de este entuerto?
Si a veces voy escapando del apuro
y aparecen las musas cual encanto,
otras tropiezo con espeso muro.
Aquí sigo sentado, y entre tanto,
voy sintiéndome ya en lugar seguro;
¡presto acabo este verso y me levanto!.
(pmartimor)
Dedicado a mis compañeros del curso Herramientas Tecnológicas Básicas para la Gestión de la Información.
