- Introducción
Tras reunir
apuntes, informes, estadísticas y, en general, casi todo tipo de información
sobre las redes sociales, pensaba enfocar, en un primer momento, este artículo,
desde el punto de vista más técnico haciendo hincapié en el campo de la
estadística relacionada con el mercado, grupos de población afectada, perfiles,
etc., pero he creído que es mejor mostrar menos datos técnicos y centrarme más
sobre las conclusiones y consecuencias que he recogido tras valorar la
información recopilada, para darle un cariz más informal y divulgativo,
centrando el artículo en las preguntas que se puede plantear el usuario, ver
cómo influyen socialmente en los ámbitos tanto general como individual. Voy a tocar
solamente unos pocos puntos que creo importantes, haciendo una pequeña
introducción para situarnos sobre la línea temporal que nos han traído hasta
las redes sociales tal como las conocemos actualmente.
Aunque es una
cuestión obvia, hay que aclarar que “redes sociales” no es igual a Internet.
Internet (la también llamada red de redes) es algo mucho más grande y complejo
que las redes sociales y es un medio para que las redes sociales virtuales
puedan existir. Es cierto que las redes sociales han ido creciendo y cambiando
conforme Internet ha ido evolucionando y facilitando la conectividad, gracias
los avances de la electrónica y de las telecomunicaciones, de nuevos
dispositivos más potentes y pequeños como los smartphones o las tabletas, y de
la necesidad de la sensación de una mayor interacción humana como un paso más
allá de la función puramente informativa.
Por su mayor
expansión, me centraré más en las redes sociales de carácter general u
horizontales (Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp...) que en las no
especializadas o verticales (LinkedIn, Flickr, SoundCloud, …), ya que las
primeras también permiten crear grupos, temáticas, colecciones, etc., y cuentan
con el mayor número de usuarios.
• Unas pinceladas sobre
cómo hemos llegado hasta aquí
Una de las
primeras formas de comunicación a través de la red fueron las listas y foros
(aún existentes), pero, generalmente, trataban sobre asuntos concretos, la
interacción era offline mediante mensajería y se solían establecer hilos
temáticos. La aparición del
IRC chat (Internet Relay Chat) fue un gran salto en la comunicación online,
pero se establecía a través de líneas de texto (algo parecido a las primeras
versiones de WhatsApp). Se empezaron a crear grupos genéricos y había cientos
de servidores dedicados al IRC.
A mediados de la
primera década de este siglo irrumpieron los dos grandes de las redes sociales
Facebook, Twitter y YouTube, y a finales de esta primera década surgen
Instagram que sigue subiendo en popularidad, Pinterest y otras muchas. La zona
asiática también se ha incorporado a este fenómeno de las redes sociales con un
gran número de usuarios.
A pesar de todos
“peros” que se les suele poner a empresas multinacionales como Microsoft o
Apple, hay que reconocer que han llevado a los hogares un sistema operativo
fácil de usar en nuestros ordenadores personales, precursores de los actuales
dispositivos móviles como tabletas o teléfonos portátiles de última generación.
Y esto ha propiciado un fácil acceso al mundo de las comunicaciones que antes
estaba reservado a un público más reducido.
• El éxito de las
redes sociales horizontales
La llegada masiva, y cada vez más rápida, de Internet a los hogares y a través de los dispositivos móviles, ha sido decisiva para el éxito y la expansión de las redes.
Pero gran parte
del éxito de las redes sociales de carácter genérico se basa en el material
gráfico. Sabemos que nuestro cerebro acepta de forma más natural la información
basada en imágenes que mediante texto; hay estudios en este sentido: un mismo
texto acompañado de imágenes se suele leer un 40 o 50 % más que el texto solo.
Si además hay sonido, aumenta un 10 a 15% la posibilidad de que nos paremos en
esa información. No es nada nuevo, es un principio básico de la publicidad.
Por otro lado,
la necesidad de un acercamiento más personalizado hacia otros interlocutores,
al que hacía referencia antes, y la sensación de cercanía, también influye de
forma determinante en el éxito de esta nueva forma de comunicación. Tengamos en
cuenta una ventaja muy importante en la transmisión de información a través de
redes que ni siquiera existe en la interacción directa y presencial: podemos
intercambiar con nuestro interlocutor información como imágenes, sonidos grabados,
artículos, citas, etc., que normalmente no llevamos encima cuando, por ejemplo,
hablamos con un amigo cara a cara, y además, lo podemos hacer de forma
inmediata con ámbito global (con cualquiera que quiera acceder a esa
información), grupal (con un número determinado de personas) o personalizado.
Evidentemente, el cara a cara, permite otro tipo de comunicación mucho más rica
que no se puede dar a través de las telecomunicaciones, como la información que
percibimos por el tono con que hablamos, la gestual, emocional y la interacción
física (tocar, abrazar, …), que es fundamental en los seres humanos.
• Algunos datos
sobre las redes más utilizadas en la actualidad
Aunque
comencé diciendo que no haría mención sobre estudios y estadísticas, creo que
es pertinente dar unos pocos datos sobre las redes más utilizadas en España, ya
que esto quizá haga que los párrafos posteriores se entiendan desde una
perspectiva distinta y se les dé a las redes la importancia social que tienen.
Hay
más de 120 redes sociales que cubren prácticamente todo el abanico posible de
formas de compartir información de cualquier tipo y de formas de asociarse para
hacerlo.
Según
estudios de 2017, el rango de edades que utilizan las redes sociales más
conocidas está entre los 17 y 65 años, y suponen un 96% de los casi treinta
millones de usuarios de Internet en España.
Por orden de
utilización podemos ordenar las redes de mayor a menor: WhatsApp, Facebook,
Twitter, Instagram, YouTube y Snapchat. Los rangos de edades cambian según la
red social de que se trate, aunque WhatsApp abarca casi por igual a todas las
edades de internautas.
Entre las
redes sociales de carácter vertical destacan Spotify (discografía) y LinkedIn
sigue destacando como red social para perfiles profesionales.
Más de un
86% de usuarios utilizan las redes sociales casi de forma exclusiva a través de
los teléfonos móviles y el resto simultanea entre el ordenador portátil, la
tableta y el smartphone.
Debemos
prestar atención especial a la llamada generación zeta (los nacidos entre 1995
y 2010) que son los usuarios que más utilizan las redes (67%) y suelen mantener
cuentas en varias de ellas.
Se puede
decir que las redes en España han llegado a un grado de madurez en su expansión
hasta que no aparezca algún nuevo boom, y su crecimiento ahora mismo es
moderado, probablemente porque ya no puedan alcanzar a más sectores de
población hasta la próxima generación, en la que se supone que el 100% de los
usuarios de Internet utilizarán alguna red social.
Los sectores
de utilidad que más destacan en las redes sociales son el entretenimiento
(juegos, espectáculos, música y deporte), turismo (información general,
reservas de hospedaje y transporte), medios de comunicación (noticias,
periódicos, revistas) y cultura (información técnica o de divulgación). El
sector 'compras' es transversal y merece un apartado dedicado a ver sus
principales características. Lo mismo sucede con los “influencers” que a través
de los blogs y las redes han surgido como fenómeno social por esa curiosa necesidad
de seguir a otras personas o identificarse con su supuesta forma de vida.
• El uso responsable de las redes: El tiempo dedicado.
Whatsapp, Instagram y otros quitatiempos.
En general, podemos decir que NO se hace un uso responsable
de las redes sociales, por varios motivos.
Según
estudios recientes, cada español con conexión Internet les dedica una media de
dos horas al día. Evidentemente una media no es demasiado indicativa, pues hay
tramos de edades o colectivos que le dedican más de 4 horas y otros un par de
horas semanales. Sí es cierto que tienen edades comprendidas entre 17 y 20 años
son los que más tiempo dedican, seguidos, curiosamente, por los internautas de
más de 64 años que probablemente tienen más tiempo libre, aunque son minoría en
comparación.
WhatsApp,
más que una red social (que lo es), se podía decir que se ha convertido en una
forma nueva de comunicación sucesora de los mensajes de texto SMS y con muchas
más posibilidades, de hecho, el 65% de los menores de 30 años, apenas utilizan
ya las llamadas de voz tradicionales, pues lo hacen a través de datos, mensajes
pregrabados o por conversión de voz a texto.
De los cincuenta y seis millones, aproximadamente, de mensajes que se
hacen al día en nuestro país a través de WhatsApp, se calcula que un 88% de
ellos no son necesarios pues no aportan ningún tipo de información
indispensable, además más de 65% de los mensajes son reenviados a grupos o de
forma individual, con lo que la misma información se repite incesantemente
durante semanas o meses.
En
cuanto a otras conocidas redes como Twitter, Instagram o Facebook, también
tienen sus seguidores incondicionales, que tienen que colgar en la red
cualquier actividad o pensamiento de forma casi mecánica, hasta el punto, en
los peores casos, de convertirse en un trastorno compulsivo, a los que ya se ha dado nombre,
como la nomofobia (no poder estar sin el teléfono móvil), stalkers (los que
tienen que estar pendientes durante todo el día de lo que sus amigos ponen en
su red favorita), etc...
• Tramos de edades, sexo, nivel de estudios y estatus social
Aunque los
tramos de edades sí son relevantes en cuanto a la utilización de las redes, se
puede constatar que el sexo y nivel de estudios apenas influyen en este
fenómeno social. Hay una pequeña diferencia entre usuarios de estudios
superiores y medios o bajos, siendo los primeros los que utilizan las redes 2
puntos por debajo de los últimos. Esto puede reforzar la idea de que enfoque lúdico que dan a
las redes tiene más importancia que el cultural, educativo o científico.
También
vemos que está de moda que los personajes conocidos del mundo de la política,
arte, letras, cine, etc., escriban en las redes sociales (Twitter
preferentemente) para difundir rápidamente mensajes que saben tendrán cierta
repercusión social de forma inmediata, sin tener que recurrir a otros medios en
los que se necesita más tiempo de preparación y medios (televisión, radio,
revistas, diarios, etc.).
• Los
influencers y el marketing en las redes
Asistimos a
un hito dentro de las redes que solo ha sido posible por las características de
los medios utilizados. El fácil acceso a las redes y el bajo coste en relación
a otros medios, hace que hayan ido apareciendo personas de distintas
profesiones que, bien ofreciendo sus propios productos o dando opiniones sobe
otros, han asegurado una fuente de ingresos cuando su fama o credibilidad es
aceptada por el público.
Como es de
esperar, en el mundo del marketing, lo que se desea son resultados, y en este
caso de los influencers está marcado por tres características fundamentales: el
potencial de audiencia para una temática determinada (moda, música, deporte,
etc.), su capacidad de movilizar las opiniones y el nivel de participación de
los usuarios. Al fin y al cabo, suele funcionar de forma parecida a los
anuncios de televisión: no es lo mismo que anuncie un producto un desconocido
que lo haga un actor famoso, por ejemplo; con el añadido -en el caso de las
redes- de que el influencer suele ser una persona que conoce bien la temática
tratada.
Hay muchos estudios
actuales sobre el marketing en las redes, mejor dicho, sobre cómo aprovechar
las redes sociales para hacer marketing. Ahora se habla de posicionamiento SEO (Search
Engine Optimization), que no es más que intentar que mis páginas,
blogs, etc., salgan de los primeros cuando alguien busca una palabra
relacionada con lo que intento vender. Hay sesudos estudios sobre objetivos,
enfoque, sectores de población, etc.; en realidad, es la aplicación de las
teorías de publicidad y marketing de toda vida aprovechando las facilidades que
nos pueden dar las redes.
Aquí podríamos hablar también del sector ventas y compras, que nos inundan en las redes con sus anuncios personalizados, que han aprovechado Internet y las redes para hacer grandes imperios de venta online como Amazon, Alibaba, Ebay, Tencent, Zalando, Aliexpress, y otras empresas conocidas que han expandido su negocio directo con la venta online. En realidad, son los anuncios de las empresas los que mantienen la mayor parte de los ingresos necesarios para que se puedan mantener las redes sociales.
• Realidad
paralela, alter ego y frustración
Hay un gran
porcentaje de usuarios que, en mayor o menor grado, utilizan las redes sociales
para hacer una recreación de sí mismos, adornada, mejorada o simplemente
distorsionada; una especie de “alter ego” que nace de la necesidad de mostrar
un personaje más o menos inventado. Los psicólogos dicen que esto sucede debido
a frustraciones y carencias, o, en la mayoría delos casos, al deseo de cumplir
con unos estereotipos sociales que respondan a lo que creemos que la sociedad
pide de nosotros. Así, hace tiempo que se utilizan los avatares, refiriéndose a
una identidad virtual que toma un usuario y a la que va dotando de una serie de
características (normalmente se utiliza en algunos juegos); y hay casos en que
los usuarios ya no distinguen entre un perfil y un avatar. En estos casos,
solemos encontrar usuarios con miedo a utilizar la video-conferencia tipo Skype
donde es más difícil mantener las apariencias.
Como
anécdota, hay infinidad de perfiles y actitudes negativas, como los llamados
trols, que son personas que se dedican a provocar en los grupos y redes,
molestar y “divertirse” creando malestar y discordia, es decir, “como la vida
misma”.
La pseudo
interacción humana en las redes sociales, produce algunas veces situaciones
indeseables y decepciones cuando las personas pasan a conocerse en el plano
real.
• Entretenimiento,
divulgación y desinformación
Como
ya se ha comentado, y según los estudios más recientes, parece que la principal
función de las redes sociales es el entretenimiento. Evidentemente, este
objetivo lo han conseguido sobradamente, de hecho, según los estudios
estadísticos, se dedica más tiempo a las redes sociales que a cualquier otra
actividad lúdica no física. La información no formal y la comunicación que no
suponga demasiado compromiso son dos de los grandes atractivos de las redes.
La
divulgación de hechos y noticias también es un punto fuerte de las redes, más
que cualquier otro medio, ya que se distribuye y se replica a una velocidad que
no pueden conseguir otras formas de comunicación social. La televisión y la
radio, en este aspecto, son inmediatas, pero las redes dan a la información
toda la permanencia en el tiempo que los usuarios quieran y no tiene que
someterse a horarios ni control formal alguno. Esto, como todo tiene sus ventajas
e inconvenientes (rapidez, libertad, redistribución, eficacia, y también difícil
comprobación de la veracidad o exactitud de los contenidos).
Las
redes sociales, con más de diez mil millones diarios de entradas, post o
mensajes, es la red de información más grande del mundo en la actualidad.
La
problemática de las redes, como medio divulgativo de noticias de todo tipo,
está en su poder de “desinformación”. Salvo excepciones, los usuarios no confrontan
la información que les llega a través de las redes con otras fuentes fiables (el
necesario principio de veracidad) y muchas veces se replica información falsa
(hoax o bulos) que desconcierta al usuario.
En
cuanto a la función educativa de las redes sociales, especialmente para los más
jóvenes y para los investigadores, tiene un gran potencial, que ya se ha
empezado a explotar. Mejora la comunicación dentro y fuera del aula, permite
compartir recursos sin condicionamiento de horarios, ayuda al trabajo en grupo,
refuerza las relaciones personales entre alumnos. En la investigación, también
es una herramienta muy útil, bien a través de plataformas colaborativas
específicas o de grupos de trabajo interactivo, sin limitaciones de distancia,
tiempo o incluso lenguaje (efectividad cada vez mayor de los traductores).
• Los
medios de comunicación y las redes. El periodismo digital.
Hay
que reconocer que los medios de comunicación están cambiando para adaptarse a
las nuevas tecnologías, y que las redes sociales tienen mucho que mostrar a
este respecto.
Los
medios destacan, generalmente, por su poder de investigar y contrastar información
(sirviéndose de las nuevas tecnologías), con personas preparadas y formadas
para ejercer con eficacia dichas funciones, pero los medios están en desventaja
con las grandes plataformas (Twitter, Facebook, Periscope…) por su dificultad de
interactuar con el usuario de una forma tan fluida como lo hacen las redes; por
otro lado, también tienen el hándicap de tener mayores restricciones (no legalmente
pero sí de facto) en cuanto a la difusión de información con derechos,
exposición de fuentes, privacidad, etc., además de su mayor coste económico al
tener que utilizar grandes recursos para ofrecer información de calidad (salvo
excepciones, los analistas de la información reconocen la mayor calidad de la
información facilitada por los medios de comunicación).
El
periodismo digital, se ha convertido en un sustituto, bastante sólido, del
periodismo en papel. Hasta ahora no ha explotado aún todas las facilidades que le
da Internet y las redes sociales para interactuar más con los lectores, pero, sin
duda, es la gran alternativa del periodismo tradicional. Másteres en periodismo
digital, asignaturas de los grados de periodismo y audiovisual, cientos de
cursos, ponencias, etc., indican que el periodismo se adapta a los nuevos
tiempos, y que empieza a hacer uso masivo de las redes sociales. Todos los
diarios (desde los nacionales a los de ámbito local) están presentes en las
redes y casi todos tienen sus páginas en una o varias redes sociales.
La
radio y la televisión, se han integrado también de forma participativa en las
redes (radio online de casi todas las emisoras de gran audiencia, atresplayer,
rtve a la carta, etc.), a través de los streaming de audio y video, o en
directo.
Creo
que merece hacer mención literal de las palabras de Héctor Carvajal (un joven
experto en social media) en una entrevista sobre medios de comunicación y redes
sociales:
“-¿Cuál es el papel de las redes
sociales en los medios de comunicación?: Las redes sociales sirven para actuar
como intermediario al entablar una posible comunicación directa entre los
medios y los usuarios del mismo para generar mayor nivel de confianza y confort
entre ellos. -¿Consideras que los medios y
los periodistas actualmente le dan un uso adecuado a estas redes?: No. Ya que
la mayoría se dedican solo a republicar lo que ya pusieron en los medios dentro
de las redes sociales sin tomar en cuenta las quejas, comentarios y opiniones
de toda su audiencia los cuales los siguen y tienen la interacción en las
redes. Es de suma importancia poner atención en este punto pues al no hacer
caso se desperdicia la oportunidad de generar nuevos seguidores y al mismo
tiempo se pierden fans. -¿Cuáles son las ventajas y
desventajas de las redes sociales para el periodismo?: La ventaja de las redes
sociales es entablar una comunicación directa, obtener información en tiempo
récord y evitar el traslado de personal gracias a que un tercero puede actuar
como vocero de un suceso. Las desventajas de las redes sociales es una y es que
el medio debe de tener sumo cuidado en lo que se publica pues algo con un
pequeño doble sentido o escrito con malicia puede desatar una guerra mundial
virtual sobre el medio. Así sea por haber olvidado escribir una coma. Considerando
tanto la posibilidad de buscar/difundir información y la interacción con el
público. -¿Cómo aconsejaría a un
periodista para optimizar el uso de sus redes?: Al ser un perfil de un
personaje o medio público sujeto a críticas es importante guardar respeto antes
que nada. De ahí en fuera es usar la red social como si estuviera en la calle
interactuando con cualquier persona. Hay herramientas que pueden ayudar a
localizar trends geolocalizados en Twitter, Facebook e Instagram las cuales
también pueden ayudar al periodista o medio a tener mayor cercanía con sus
seguidores y sus no seguidores pero si potenciales lectores aunque aquí ya es
cuestión de crear su propio patrón de trabajo ya que las herramientas ahí están
y las posibilidades aunque son finitas son demasiadas y básicamente puedes apoyarte
en ellas para localizar, difundir, organizar o tomar certeza sobre información
en instantes. -¿Cuáles son los principales
errores de los periodistas al utilizar estos espacios?:No saber qué redes
sociales tener. Hay muchas y cada una sirve para un fin. Aun teniendo la red
social indicada, el no saber usar las redes sociales para crear interacción con
el interesado en escuchar del medio. Usar las redes sociales para crear más interacción,
pero de mala manera como teniendo personalidades polifacéticas. No moderar el
lenguaje, reitero, son personas públicas y hay que cuidar cada palabra.”
• Los estudios sobre redes sociales que más se ven en Internet
Los analistas de las grandes redes sociales hacen profundos estudios y predicciones sobre la incidencia social de éstas y sus posibles mejoras, pero evidentemente estos estudios van enfocados hacia las necesidades y beneficio de la propia empresa o corporación para la que trabajan, por lo que no son totalmente objetivos y por tanto no suelen servir para informar y formar o para dar opiniones y conclusiones válidas sobre su utilidad e implicaciones de cara al usuario final. Además, a través del ofrecimiento constante de productos adaptados al perfil del usuario (edad, sexo, estudios, profesión, residencia, necesidades, preferencias, nuevas tendencias de mercado..) y la saturación de publicidad -de la que viven- intentan ponernos en contacto con personas o grupos que creen afines a ese perfil para crear una interacción y dependencia que dé más estabilidad y fortaleza a la red social de que se trate, buscando unos objetivos concretos que son estudiados a priori y modificados sobre la marcha conforme obtienen resultados. Esto, de entrada, no tendría connotaciones negativas si no fuese porque gran parte de los usuarios no tienen formación suficiente y son parte de esa mayoría que oscila entre los 17 y 23 años.
• El futuro de
Internet y las redes sociales
Aunque en la
introducción hacía mención sobre la diferencia entre Internet y redes sociales,
me gustaría conjeturar un poco sobre el futuro de Internet y las redes, vista
la evolución de las últimas dos décadas.
Internet ya no
será lo que conocemos, sino que estará tan integrado en nuestras vidas, ya que
será casi transparente para los usuarios. Desde pagar cualquier servicio,
utilizar un transporte, ir al cine o tomar una cerveza en el bar, estarán
gestionados a través de la red. Probablemente dejará de existir el dinero en
billete y moneda. La actividad “online” se impondrá como algo natural, ya no se
utilizará la frase “online” porque será algo que formará parte de nuestra vida
cotidiana.
La realidad
virtual, debido a la potencia computacional, sustituirá a muchas de las
actividades lúdicas o la forma de comunicación en el trabajo. La medicina,
arquitectura, modo de viajar, etc.., cambiarán en poco tiempo, utilizando
medios virtuales de gran resolución y precisión.
Los gadgets o
dispositivos portátiles, podrán ir conectados a nuestras gafas o lentillas y
ser manejados con voz, movimientos oculares o gestos, acostumbrándonos a que
formen parte de nosotros.
No podremos
vivir, aunque queramos, al margen de estas tecnologías, pues la interacción con
empresas, bancos, administración, etc., nos obligará a utilizar estos medios.
En cuanto a las
redes sociales, seguirá privando la ocultación de nuestro verdadero yo tras
“avatares” cada vez más sofisticados; aunque esto será una mera ilusión del usuario,
pues todos nuestros datos y perfiles quedarán registrados de una forma cada vez
más exhaustiva y exacta.
Las redes
verticales están llamadas a la extinción y posiblemente solo sobrevivirán unas
pocas para asuntos profesionales. Las dedicadas al ocio, deportes y otras
aficiones se convertirán en sub-plataformas especializadas dentro de las redes
horizontales con funcionalidades específicas relacionadas con cada actividad
concreta.
Se perderá
diversidad de fuentes, es decir, aunque creamos estar en redes distintas, los
motores de reconocimiento y estudio de perfiles serán unos pocos (Google es uno
de los candidatos) y manejarán más información personal y profesional de los
usuarios que las propias administraciones, por muchas leyes y normas que quieran
regularlo.
Viviremos en una
versión light de Matrix o Gran Hermano global, donde la intimidad tendrá cada
vez menos valor, y las próximas generaciones se acostumbrarán a que sea así,
sin cuestionar la idoneidad de esta forma de comunicación a cambio de unos
supuestos beneficios.
(c) Pmartimor






