Un trozo de cielo desde mi ventana.
Un atardecer de grises y azules.
El pardo rojizo de los abedules.
El triste tañido de la alta campana.
La torre más alta, silueta alargada,
donde golondrinas de figura esbelta
gorjean y vuelan de forma resuelta,
da sombra a la calle de cuesta empinada.
Un trozo de cielo desde mi ventana
ve pasar el tiempo entre sueños y anhelos,
los días, los años de una vida ufana.
Alegrías, penas y tristes consuelos.
El eco lejano de una vieja nana.
Desde mi ventana mirando los cielos.
(pmartimor)
Dedicado a mi hermana Auri.
Los versos dodecasílabos son poco utilizados en los sonetos. El verso dodecasílabo viene del S. XV, tiene un ritmo pegadizo, repetitivo y machacón, por ello en el Renacimiento se empezaron a utilizar los endecasílabos más elegantes y articulados en tres ejes rítmicos. Es muy común el recurso poético de dar la vuelta a la idea del verso 'maestro o de estribillo' para causar un efecto final que reitere la idea principal.

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